Intercambio seguro de documentos para startups y fundadores

Envíe el deck. Quédese con la idea.

Ha enviado su deck a veinte inversores. Han contestado tres. De los demás no sabe nada. No sabe si abrieron el deck, si se lo pasaron a un operating partner o si acabó archivado junto al de su competidor. GCN.ONE cifra el deck en su navegador antes de subirlo, de modo que solo puede abrirlo el inversor al que usted se lo envió - y usted ve el momento exacto en que lo hace cada uno.

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Un deck reenviado es un deck que ya no controla

Un adjunto es una copia. En cuanto llega a un buzón, cualquiera puede reenviarlo, guardarlo en una unidad compartida o leerlo si más adelante consigue entrar en ese buzón - y nada de eso deja rastro en ningún sitio que usted pueda consultar. Para una empresa cuyo principal activo es lo que sabe, esa exposición es real, no teórica.

Compartir un enlace desde una nube para consumidores no mejora mucho las cosas: lo abre cualquiera que lo tenga, el enlace suele durar más que la conversación y usted no llega a saber quién lo ha usado. Esos servicios se pensaron para la comodidad, nunca para la confidencialidad.

Cómo funciona una ronda con GCN.ONE
1
Envíe el deck a un inversor concreto
Arrastre el deck, indique quién lo recibe y fije cuándo caduca la compartición. Su navegador lo cifra todo en local, así que lo que llega a nuestros servidores es texto cifrado que no podemos leer.
2
Solo ese inversor puede abrirlo
El deck se abre en el navegador del inversor, sin que él necesite ninguna cuenta. Y si un enlace acaba donde no debe, un clic corta el acceso de ese destinatario al instante.
3
Usted ve quién lo ha leído de verdad
Recibe una notificación en cuanto el deck se abre y se descarga. Así hace seguimiento de los inversores que han leído el deck, no de los que nunca pasaron del asunto del correo.
Pensado para una ronda
Enviado a una persona, no a una dirección
Cada inversor recibe su propia compartición. Reenviar el enlace no transfiere el acceso, y usted ve cuál de ellos ha abierto el deck.
Sabe quién tiene interés de verdad
Cada apertura y cada descarga llevan marca de tiempo. Un fondo que ha leído el deck dos veces en una semana es una conversación distinta de la de un fondo que no lo ha abierto nunca.
Revoque cuando la conversación termine
Un no es un no. Corte el acceso de ese inversor con un clic y deje que las comparticiones caduquen solas al cerrar la ronda.
Nosotros tampoco podemos leerlo
El cifrado ocurre en su navegador y las claves nunca llegan a nosotros. No existe ninguna clave maestra ni un acceso excepcional de soporte, así que nosotros no podemos leer sus cifras.
El registro de entrega, en pocas palabras

Cada apertura y cada descarga quedan registradas con marca de tiempo y, para cualquier documento que se haya descargado realmente, puede emitir un certificado de entrega: un registro firmado criptográficamente de qué se entregó, a quién y cuándo. Cualquiera puede comprobar ese certificado en nuestra página pública de verificación, sin necesidad de una cuenta GCN.ONE.

En una ronda, esto pesa menos como prueba y más como información: le dice dónde está el interés mientras todavía está a tiempo de aprovecharlo.

Lo que podemos ver y lo que no

No podemos leer su deck, ni sus cifras, ni su cap table, y eso es una propiedad de la arquitectura, no una política. Lo que sí ven nuestros servidores son los metadatos: quién envió qué a quién, cuándo y con qué tamaño. Toda la infraestructura opera en la Unión Europea, bajo jurisdicción de la UE, y está construida según los estándares del RGPD.

Solicite nuestro contrato de encargo del tratamiento (DPA)

Preguntas frecuentes

No exactamente. Esas herramientas le dicen qué diapositivas miró cada persona y, para poder hacerlo, tienen que ser capaces de leer su deck. GCN.ONE le dice quién abrió y descargó el deck, le permite cortar un enlace en cuanto termina la conversación y no guarda nada legible en ningún sitio, tampoco en nuestros servidores. Usted renuncia a la analítica diapositiva a diapositiva y, a cambio, obtiene confidencialidad.

No. El inversor abre el enlace en su navegador y el deck se descifra allí mismo. Para enviar, usted sí necesita una cuenta gratuita; el inversor no necesita nada.

Sí. Revoque esa compartición y el enlace de ese inversor deja de funcionar de inmediato. Lo que el inversor hubiera descargado antes ya está en su ordenador y ningún servicio puede llegar hasta ahí, pero no volverá a abrir nada nuevo.

Añada la nueva versión a la misma compartición. Los inversores que sigan teniendo acceso verán la versión vigente sin que usted tenga que volver a enviar nada, y el registro muestra quién descargó cada versión y cuándo.
Pruébelo con el deck que tiene ahora mismo
Una cuenta gratuita se crea en un minuto. Envíese el deck a usted mismo y vea aparecer el registro.